DESAFIANTE ISABELLA BLOW. CRÓNICA DE UNA AMANTE DE LOS TOCADOS julio 10, 2012 – Publicado en: BLOG – Tags: , , , ,

Isabella Blow (1958-2007. Londres), la editora de moda que ha hecho historia, poseía una de esas personalidades únicas, extraordinarias. La caracterizaba su maravilloso sentido del estilo pues era una cool hunter irrepetible, pero pese a su “ojo prodigioso” para encontrar talento, Isabella poseía en el fondo una profunda infelicidad personal.
Fue la responsable del descubrimiento de Alexander McQueen, de la modelo Sophie Dahl y de la top Stella Tennant y fue la musa absoluta del sombrerero inglés Philip Treacy.
Isabella, hija de un oficial militar, y de su segunda esposa, Helen Mary Shore, abogada, quien abandonó a ella y a sus hermanos cuando Isabella tenía 14 años y tampoco se llevaba bien con su padre, decía que su recuerdo más feliz de la infancia era el probarse un sombrero rosa de su madre, a lo que atribuía el haber elegido una carrera en la moda.
Tras  estudiar para secretaria en Londres y lograr pequeños trabajos de lo más vario pintos, en 1979 se fue a vivir a Nueva York para estudiar arte chino antiguo. Un par de años más tarde, Isabella inició su carrera en la moda trabajando para Guy Laroche. Al poco tiempo, la legendaria editora de Vogue Estados Unidos, Anna Wintour, la contrató como su asistente, aunque al poco tiempo pasó a ser ayudante de Andre Leon Talley, el editor itinerante de la misma publicación.
Cinco años más tarde estaría trabajando para Michael Roberts, editor de moda de Tatler, del Vogue inglés y del suplemento dominical The Sunday Times, eventualmente regresó a Tatler como editora de moda, para posteriormente dedicarse a distintas actividades relacionadas con el medio, como editar libros de belleza y descubrir talentos.
Su vida amorosa no fue más tranquila que la profesional. Se casó dos veces, la primera con Nicholas Taylor, a quien estuvo unida solamente por dos años, y la segunda, en 1989, con el traficante de arte Detmar Blow, con quien mantuvo una relación intensa y algo tormentosa. Eventualmente, durante la relación ambos fueron infieles, pero después de una separación de 18 meses se reconciliaron para permanecer casados hasta la muerte de Isabella.
Para su matrimonio con Blow, Isabella eligió un sombrero de Philip Treacy y fue así que nació una relación muy cercana entre la editora y el creativo. Y de este modo quedó también unida al famoso diseñador siendo una incondicional de sus sombreros y tocados. Isabella, al darse cuenta del gran talento de Treacy,lo llevó a vivir a su casa donde él podía tranquilamente preparar sus colecciones sin preocuparse de qué comer o dónde dormir. 
Una célebre cita de Blow que quedará para la posteridad sobre una de la maravillosas ventajas de lucir un tocado fue: “Los llevo para evitar que la gente me bese al saludarme, no quiero que me bese cualquiera, sólo quienes yo quiero que me besen”.
 Tristemente, Isabella Blow falleció en 2007 al ingerir un herbicida durante una fiesta de fin de semana en el campo. Pero, sea como fuere, Isabella permanecerá viva en la historia de la moda y siempre se la recordará con un tocado.